Vida y cronología de San Antonio de Padua. 13 de junio y 8 de abril (traslación de las reliquias).

1195: Nace en Lisboa y en el bautismo recibe el nombre de Fernando Martín. No se conoce que día, ni quienes eran sus padres.

1201-1210: Frecuenta la escuela catedralicia.

1210: A los 15 años sufre una grave crisis de pubertad. Ingresa en San Vicente de Fiora, Lisboa, comunidad de los Canónigos Regulares de San Agustín.

1212: Se traslada al monasterio de Santa Cruz de Coimbra, para librarse de la importunidad de los amigos lisboetas que lo visitaban, turbando su paz interior. Aquí se forja su formación intelectual con grandes maestros y una rica biblioteca; aunque el la disciplina y espiritualidad de esta comunidad no eran tan elevadas como las de San Vicente.

1220: El 16 de enero ocurre el martirio de los protomártires franciscanos, Santos Berardo y compañeros (16 de enero), quienes habían pasado meses antes por Coimbra. Sus restos mortales fueron llevados por el Infante Don Pedro hasta Coimbra, y allí colocados en la iglesia de Santa Cruz, donde todavía son venerados y el mismo Antonio pudo hacerlo. Este testimonio de fe cala profundamente en Antonio, que decide conocer más a los hijos de Francisco de Asís. Este año recibe la ordenación sacerdotal, sin que se sepa la fecha

1220: Pasa a formar parte de la familia franciscana, con el deseo de ir a tierra de musulmanes para merecer compartir la corona de los santos mártires. Al obtener el permiso de los superiores, pasó de los Canónigos Regulares de San Agustín a los Hermanos Menores y cambió el nombre por el de Antonio. Hizo un breve noviciado, porque ya tenía formación y experiencia de vida comunitaria

1220-1221: Entre finales del otoño de 1220 y marzo de 1221, Antonio fue misionero en Marruecos, sin que se sepa en que ciudades y tampoco se conoce quien le acompañó, pues según la costumbre franciscana tenía que llevar consigo un compañero. Allí pasó gravemente enfermo todo el invierno hasta febrero de 1221; lo que le obligó a regresar sin haber alcanzado el deseado martirio. La nave sufre una tempestad y va a parar a Sicilia (las cosas de la providencia), donde le informaron de la celebración del Capítulo General en Asís, al que podían asistir los hermanos de toda la Orden e incluso los novicios. Allí conoció a San Francisco (4 de octubre, 17 de septiembre y 25 de mayo) y, al terminar el Capítulo, lo destinan al eremitorio de Monte Paolo en la Romaña.

1222: El 24 de septiembre acude a Forlí una multitud de frailes, entre ellos Antonio, para asistir a una ordenación sacerdotal. Antes de que los ordenandos se trasladaran a la catedral, se les debía dirigir una exhortación espiritual, y resultó que ninguno de los sacerdotes presentes se había preparado, por lo que rehusaron improvisar. El superior franciscano ordenó a Antonio que, para salir del paso, dijera dos palabras de edificación, y el santo, sin pretenderlo, puso de manifiesto su gran cultura bíblico-teológica, así como su profunda espiritualidad, para asombro y alegría de los asistentes. Esto le valió el oficio de predicador itinerante.

1222-1224: Predica a sus propios hermanos de hábito, a grupos de estudiantes, a confraternidades, pronuncia discursos en sínodos, en capítulos canonicales o reuniones monásticas, e incluso ante la curia pontificia. A su predicación moral y penitencial hay que asociar su acción pacificadora, su enseñanza de la Escritura a sus hermanos, su enfrentamiento con los herejes, etc.

1223: Predica en Rímini, único de los lugares evangelizados por Antonio al que se refieren las fuentes históricas. Era una ciudad saturada de herejes, a los que Antonio se enfrentó con el Evangelio vivido coherentemente, las discusiones públicas, las exhortaciones al pueblo y los consejos personales. Cabe destacar la conversión de Bononillo, veterano dirigente cátaro. Aquí ocurren los milagros de la predicación a los peces, y el de la borrica que adora la Eucaristía (este último otros lo sitúan en Toulouse, dos años más tarde).

1223/24: Nombrado primer maestro de teología en Bolonia, con la aprobación de San Francisco, el cual le llama “mi obispo”, señalando que le agrada que enseñe teología a los hermanos, con tal que el estudio no apague el espíritu de oración y devoción. Antonio se dedicó a la enseñanza de la teología solo accediendo a las súplicas de los frailes, por una mejor formación de los predicadores, y tras aprobarlo Francisco.

1224-1227: Apostolado en Francia, ante los albigenses, junto a los dominicos y los cistercienses. Maestro de teología y predicador en Montpellier, formando hermanos para predicar a los albigenses. Aquí se sitúan el milagro de bilocación del santo mientras predicaba, y algún otro.

1224-1225: Mientras predica Antonio en el capítulo provincial de Arlés, se le aparece San Francisco estigmatizado.

1226: Custodio de los hermanos en la región de Limoges. Funda un convento en Brive. En esta época se refieren actividades apostólicas, viajes y milagros: predicación en San Junien y anuncio de un hecho prodigioso; enfermo en la abadía benedictina de Solignac; predicación en el sínodo de Bourges, donde denunció el mal comportamiento del arzobispo, que se convirtió; guardián de los frailes en Le-Puy, donde realizó varios milagros o hechos prodigiosos.

1227: A finales de este año, regresa a Italia, como custodio de Limoges, para ir al Capítulo General de Asís, primero que se celebraba después de la muerte de San Francisco. Se desconoce si radicó en algún convento o continuó su predicación itinerante. Es elegido ministro provincial del norte de Italia, sin que se sepan claramente sobre que territorio. Las fuentes subrayan su ejemplaridad, clemencia y capacidad de conmover los corazones de los tibios y negligentes. Dejó el oficio de Provincial en mayo de 1230, luego del traslado de los restos mortales de San Francisco a la basílica que se le había construido.

1228: Predica en Vercelli, y sus sermones dejaron una huella indeleble incluso en el clero de la catedral.

1229-1230: Antonio, provincial, participó en la misión pacificadora de la Iglesia en la Marca de Treviso, atormentada por los crueles enfrentamientos entre facciones de la nobleza., armonizando el cuidado de los frailes con los viajes de evangelizador y pacificador, tarea en la que buscó la colaboración de hermanos bien preparados; tuvo que visitar repetidas veces Padua y es probable que fijara allí su residencia, al menos temporalmente; como se concluye de la redacción definitiva de los Sermones dominicales y su profunda amistad con el pueblo paduano.

1230: Visita al papa Gregorio IX, para exponerle al Papa las dudas sobre cual era el valor jurídico del Testamento de San Francisco y como interpretar algunos pasajes de la Regla. Allí continuó ejerciendo el ministerio de la palabra, predicando y dando conferencias espirituales. Además, colaboró en la bula “Quo elongati”, con la que Gregorio IX trató de resolver las cuestiones que la Orden le había planteado.

1231: Del 5 de febrero al 23 de marzo, libre de la responsabilidad de cuidar de sus hermanos, se dedica plenamente a la predicación itinerante y a la preparación de sus sermones para las fiestas del año litúrgico; sin embargo, al acercarse la cuaresma, interrumpió este trabajo para dedicarse a la predicación, y, terminada la cuaresma, lo reemprendió en Camposampiero; la obra quedó bruscamente interrumpida para siempre en el sermón para la conmemoración de San Pablo (30 de junio).

1231: El 13 de junio, sufre un colapso y, sintiéndose morir, pidió que lo llevaran a Padua,para estar con su comunidad a la hora del tránsito. Para no cruzar la ciudad por el centro y evitar así tumultos, se desviaron hacia el monasterio de las clarisas de La Cella. Aquí empeoró, se confesó, cantó a la Virgen el himno litúrgico “O gloriosa Domina”, tuvo la visión de Cristo, se le administró la unción de los enfermos, cantó con los frailes los salmos penitenciales, y, tras una media hora de sopor, expiró. Su entierro estuvo precedido de una serie de enfrentamientos y violencia: sectores de la población enfrentados, las monjas y los frailes, el podestà y el obispo, por el sitio donde enterrarlo. Finalmente se impuso el parecer de los frailes, y el martes 17 de junio los restos mortales fueron trasladados en procesión desde La Cella hasta la iglesia de Santa María, tras la misa solemne de Réquiem oficiada por el obispo.

1231-1232: Su proceso de canonización ha sido uno de los más rápidos de la historia: duró menos de once meses, de julio de 1231 al 28 de mayo de 1232. Los milagros y la devoción de las gentes se multiplicaron a partir de aquel mismo 17 de junio, al tiempo que se multiplicaban las peregrinaciones. Gregorio IX puso de inmediato en marcha el proceso, y, cumplidos todos los requisitos, el 28 de mayo de 1232 decidió proceder a la canonización.

1232: El papa Gregorio IX canonizó a San Antonio el 30 de mayo de 1232 en la catedral de Espoleto, donde se encontraba entonces la curia papal.

1263: El 8 de abril, se realiza la Traslación de los restos mortales de San Antonio de la pequeña iglesia de Santa María a la nueva basílica construida en su honor, actos que presidió San Buenaventura (15 de julio), se encontró incorrupta la lengua del santo, que aún se venera en un relicario.

1946: Con la Carta apostólica “Exulta, Lusitania felix”, de fecha 16 de enero, Pío XII declaró a San Antonio Doctor de la Iglesia, con el título de “Doctor Evangélico”.

Fuente: -http://www.franciscanos.org