LUZ DEL MUNDO

El 8 de diciembre ha muerto en Guadalajara (México) Samuel Joaquín Flores, líder de la Iglesia La Luz del Mundo (LLM). Se anuncian unos funerales multitudinarios, y las autoridades públicas han mostrado su respeto. “La Iglesia del Dios Vivo Columna y Apoyo de la Verdad, La Luz del Mundo, es la Restauración de la primitiva Iglesia Cristiana”. Así resume esta secta su propósito en Twitter. Se consideran los verdaderos cristianos, y han estado siempre en el centro de la polémica. ¿Quiénes son? ¿En qué creen? ¿Son ciertas las acusaciones que hay contra el grupo?

Su origen: una “revelación”

La secta LLM, también llamada “aaronismo”, fue fundada en 1926 en México por Eusebio Joaquín González (1898-1964) tras haber recibido una revelación divina en sueños, en un entorno pentecostal (se había unido unos pocos antes a la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo Jesús, que abandonó después para fundar su propia secta).

En su sueño, oyó una voz que le decía: “Tu nombre será Aarón y lo haré notorio por todo el mundo y serás bendición”. Además, siguió junto con su esposa (que en los años 60 sería ordenada diaconisa) el camino que le dictó esa revelación, y llegaron caminando a Guadalajara (estado mexicano de Jalisco). Las memorias de la secta hablan de persecuciones y milagros en esta curiosa peregrinación.

Al año siguiente tuvo una visión que lo llevó a bautizarse a sí mismo y a sus adeptos “en el nombre del Señor Jesucristo” (fórmula que consideraba correcta, y no la trinitaria en la que había sido bautizado por los pentecostales), y se cambió el nombre por el bíblico (sacerdotal) de Aarón, tal como decía que le había ordenado Dios. De hecho, como veremos después, hay muchos elementos judaizantes en su doctrina y práctica. También los miembros del movimiento cambian sus nombres al bautizarse y entrar a formar parte de la secta. En 1934 los dirigentes levantaron el primer templo reconocido oficialmente, mientras compaginaban el culto con el trabajo manual para subsistir.

El grupo fue creciendo paulatinamente, a pesar de los cismas que hubo desde los primeros tiempos (ya algunos en la década de los años 30, y uno más destacado en 1942, cuando algunos miembros se separaron, después de acusaciones de enriquecimiento del líder, para formar la Iglesia del Buen Pastor). En 1952 compraron un terreno de 14 hectáreas al este de la ciudad de Guadalajara para fundar la colonia “Hermosa Provincia, el gozo de toda la tierra”.

Cuando murió el fundador en 1964, lo sucedió su hijo, Samuel Joaquín Flores (1937-2014), que se encargó de construir en la colonia Hermosa Provincia el imponente templo llamado Casa de Oración (terminado en 1991, con capacidad para 12.000 personas), además de la pequeña ciudad que lo rodea, y que extendió la secta por todo el mundo. En un sueño recibió la revelación divina de que él era el ángel del Apocalipsis.

Judaizantes, nacionalistas y anticatólicos

Al igual que otros muchos grupos, LLM afirma ser la primitiva Iglesia fundada por Jesucristo, comunidad que habría sido restaurada en el siglo XX (“el año, mes y día establecido por Dios para dar inicio a la Restauración de la Primitiva Iglesia de Jesucristo, con el llamado de Dios al Apóstol de Jesucristo, Aarón Joaquín González”). Se autodenomina “Iglesia del Dios Vivo Columna y Apoyo de la Verdad”, refiriéndose a dos pasajes bíblicos (1 Tim 3,15; Mt 5,4). Además, se identifica directamente con el pueblo de Israel, reafirmando así su peculiaridad en un entorno de pluralismo de denominaciones cristianas. Por ejemplo, el fundador leyó su vida en paralelo con el Antiguo Testamento, y utilizan numerosos nombres y emblemas tomados del judaísmo.

Según el experto Manuel Guerra, se trata de una “secta religiosa con un proyecto social, económico y político”. Muchas fuentes afirman que ha sido patrocinada por la masonería del Rito Occidental Mexicano, al que pertenecería Samuel Joaquín Flores. El apoyo del grupo al PRI (Partido Revolucionario Institucional, en el gobierno entre 1929 y 2000) siempre ha sido claro. Celebran las fiestas patrias y rinden honores a la bandera del país, y mantienen esta identidad nacional también en el extranjero, pero en el marco de un proselitismo universal que acentúa la unión espiritual de todos los adeptos.

El tercer acento que destaca en la secta es su marcado anticatolicismo, necesario para reafirmar su propia identidad en un país mayoritariamente católico. Caen en afirmaciones hostiles y tópicos sin fundamento sobre la Iglesia católica, y han llegado a decir que “el Papa padece de SIDA, los conventos son cuevas de lesbianas, los cuas homosexuales y degenerados”, etc. LLM acusa a la Iglesia de ser intolerante y fanática, retrógrada y opuesta al progreso de México y al ideal revolucionario y, en el fondo, de ser antimexicana.

Sus doctrinas y prácticas

Dicen profesar la fe cristiana, pero no creen en la Santísima Trinidad, situándose así fuera del cristianismo (para el que se requiere, como mínimo, la confesión de la fe trinitaria, la divinidad de Cristo y el bautismo como medio de incorporación a Él). Un teólogo evangélico ha estudiado el influjo gnóstico que, según él, tiene LLM. Afirman creer en Dios Padre, en su Hijo Jesucristo el Salvador y en la Virgen María. Pero profundizando en su doctrina se observa que reconocen la divinidad de Cristo, no la de Jesús. Además, para ellos el Espíritu Santo es algo impersonal, la fuerza de Dios. Y por ello bautizan únicamente “en el nombre del Señor Jesucristo”, lo que hace a este rito inválido para la Iglesia católica.

No veneran a la Virgen María ni a los santos, ni usan sus imágenes. Sin embargo sí hay una veneración al fundador y a su familia, llegando a tener los adeptos sus fotos en las casas. Entre sus creencias también podemos encontrar una concepción no cristiana de la enfermedad, dado que la consideran en algunas ocasiones como un castigo de Dios a los pecadores para lograr su conversión. El que sea un castigo o no depende de que el consejo de los pastores lo determine así.

Si nos fijamos en la jerarquía, justo por debajo de Cristo se encuentra el “Apóstol”, que es como llaman al líder de la secta, que se constituye en mediador entre el cielo y la tierra (“sólo se puede llegar a Dios a través del siervo Samuel, sólo se puede alcanzar la salvación eterna en nombre de Samuel”). Después se encuentran los pastores u obispos (que, según el carisma que tengan, pueden ser, con la terminología del Nuevo Testamento, doctores, profetas o evangelistas). Los pastores, ungidos por el Apóstol, pueden ungir a los diáconos, que son aspirantes a pastores. Por debajo están los encargados de las obras ministeriales (ya que están organizados por Ministerios: Trabajo, Salud y Bienestar Social, Comunicación, Cultura, Obras Públicas, etc.) y los obreros.

En cuanto a su liturgia, tienen una reunión de culto dominical, y a diario deben participar en la oración y en la consagración. Sus celebraciones sacramentales son las siguientes: la presentación de los niños (un mes después de nacer), el bautismo en el nombre de Jesucristo (a los 14 años), la confirmación del Espíritu (de tipo pentecostal, con dones como la glosolalia), el matrimonio (después de un breve noviazgo y también obligatorio para los ministros sagrados) y la Santa Cena. Ésta la celebran solamente una vez al año, en agosto (el día 14, fecha del nacimiento del fundador), y consumen los dones que tienen un valor simbólico: pan y mosto. Además, sus fiestas principales conmemoran los acontecimientos fundamentales de la secta.

Los adeptos deben pagar el diezmo y votar al PRI en las elecciones. Además, tienen prohibido el tabaco, el alcohol, las drogas, el cine y las fiestas mundanas. Las mujeres deben llevar velo y falda larga, y no se pueden maquillar. Hay un gran control social de sus miembros (en fichas que incluyen, además de sus datos personales, su asistencia a los actos, conducta, colaboración económica, etc.), toda su vida está reglada y las faltas pueden llevar a la “excomunión”, prohibiendo desde la asistencia a la Santa Cena hasta la exclusión definitiva de LLM. Se ha señalado que es la tercera confesión religiosa de México en tasa de analfabetismo (con un 10,6 % según el Atlas de la diversidad religiosa).

La secta siempre ha estado en el centro de polémicas, desde sus orígenes. Comenzando por la bigamia (reconocida) del fundador, que cometió adulterio con una menor de edad que engendró un hijo; continuando por las acusaciones de violaciones por parte de Samuel Joaquín a varones y mujeres, y terminando por todo lo relativo a lo económico y lo político.

Los números de la secta

LLM presume de su rápido crecimiento. Si en 1972 sólo contaba con 72.000 adeptos, localizados principalmente en México, ahora afirma tener más de 5 millones en todo el mundo, de los que un millón y medio se encuentran en su país de origen y el resto en más de 30 naciones. Sin embargo, los datos estadísticos oficiales de México los cuantifican en menos de 200.000 miembros mayores de 12 años. La secta cuenta con 3.500 centros de culto en todo el mundo, atendidos por 3.000 ministros.

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