Muchas sectas intentan atacar la doctrina Trinitaria afirmando que esta era desconocida para los cristianos primitivos y que fue bajo la influencia del paganismo sobre el cristianismo que esta doctrina fue “inventada”.

 

Pero ya en el año 70 d.C. encontramos un escrito que pone énfasis en el uso de la fórmula trinitaria para el bautismo:

“Acerca del bautismo, bautizad de esta manera: Dichas con anterioridad todas estas cosas, bautizad en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva”

(Didaché, VII,1 Padres Apostólicos, Daniel Ruiz Bueno, (BAC 65), pág. 84)

 

Así mismo, Policarpo (75-155 d.C.), discípulo directo del apóstol Juan, nos dice en una de sus doxologías:

 

A Él [Jesucristo] sea la gloria con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén”

(Martirio de Policarpo, XXII,3 Ibid. pág. 688)

 

Como vemos, la Iglesia Primitiva daba la misma gloria, tanto al Padre como al Hijo y al Espíritu Santo.

 

Ignacio de Antioquía, por el año 107 d.C. da muestras de como consideraban a Cristo los primeros cristianos:

 

Ignacio, por sobrenombre Portador de Dios: A la bendecida en grandeza de Dios con plenitud: a la predestinada desde antes de los siglos a servir por siempre para gloria duradera e inconmovible, gloria unida y escogida por gracia de la pasión verdadera y porvoluntad de Dios Padre y de Jesucristo nuestro Dios; a la Iglesia digna de toda bienaventuranza, que está en Éfeso de Asia, mi saludo cordialísimo en Jesucristo y en la alegría sin mácula.”

Ignacio de Antioquía, Carta a los Efesios I Ibid. pág. 447

 

Un médico hay, sin embargo, que es carnal a par que espiritual, engendrado y no engendrado, en la carne hecho Dios, hijo de María e hijo de Dios, primero pasible y luego impasible, Jesucristo nuestro Señor”

Ignacio de Antioquía, Carta a los Efesios VII,2 Ibid. pág. 451

 

La verdad es que nuestro Dios Jesús, el Ungido, fue llevado por María en su senoconforme a la dispensación de Dios; del linaje, cierto, de David; por obra, empero, del Espíritu Santo. El cual nació y fue bautizado, a fin de purificar el agua con su pasión”

Ignacio de Antioquía, Carta a los Efesios XVIII,2 Ibid. pág. 457

 

Ignacio, por sobrenombre Portador de Dios: A la Iglesia que alcanzó misericordia en la magnificencia del Padre altísimo y de Jesucristo su único Hijo: la que es amada y está iluminada por voluntad de Aquel que ha querido todas las cosas que existen, según la fe y la caridad de Jesucristo Dios nuestro

Ignacio de Antioquía, Carta a los Romanos, I Ibid. pág. 474

Arístides (siglo II)

Dejó una apología de la fe, la cual se consideraba perdida, hasta que fue en 1878 los Mequitaristas de San Lázaro de Venecia publicaron un manuscrito del siglo X, fragmento armenio de una apología intitulada “Al emperador Adriano César de parte del filósofo ateniense Arístides.” Posteriormente en 1889, el sabio americano Rendel Harris descubrió una traducción completa en sirio de esta apología. En dicha apología Arístides utiliza la fórmula Trinitaria mencionando a las tres Personas Divinas.

“Esté tuvo doce discípulos, los cuales, después de su ascensión a los cielos, salieron a las provincias del Imperio y enseñaron la grandeza de Cristo, al modo que uno de ellos recorrió nuestros mismos lugares predicando la doctrina de la verdad, pues conocen al Dios creador y artífice del universo en su Hijo Unigénito y en el Espíritu Santo, y no adoran a ningún otro Dios fuera de éste”

Arístides, Apología XV,2 Padres Apologetas Griegos, Daniel Ruiz Bueno (BAC 116), pág. 130

 

Atenágoras de Atenas (siglo II)

Atenágoras aún sin usar el término Trinidad es bastante explícito al definirla. También rechaza el subordinacionismo, y de la tendencia que posteriormente tomaría el arrianismo al considerar a Cristo un ser creado, tal como se deduce del siguiente texto escrito alrededor del 177 d.C.:

 

“Así, pues, suficientemente queda demostrado que no somos ateos, pues admitimos a un solo Dios increado y eterno e invisible, impasible, incomprensible e inmenso, sólo por la inteligencia a la razón comprensible… ¿Quién, pues, no se sorprenderá de oír llamar ateos a quienes admiten a un Dios Padre y a un Dios Hijo y un Espíritu Santo, que muestran su potencia en la unidad y su distinción en el orden?”

 

 

Taciano el Sirio (siglo II)

Ha llegado hasta nosotros su discurso contra los griegos, obra donde ataca el politeísmo.

 

Porque no estamos locos, oh helenos, ni predicamos tonterías, cuando anunciamos que Dios apareció en forma humana. Vosotros que insultáis, comparad vuestros mitos con nuestras narraciones”

Taciano, Discurso contra los griegos, 21 Ibid. pág. 602

 

Melintón de Sardes (siglo II)

Luego de un hallazgo reciente en 1930 se publicó su Homilía sobre la Pasión donde San Melintón expone una cristología muy lúcida donde el concepto de la divinidad y preexistencia de Cristo dominan toda su teología.

 

Porque, nacido como hijo, conducido como cordero, sacrificado como una oveja, enterrado como un hombre, resucitó de los muertos como Dios, siendo por naturaleza Dios y hombre. El es todo: por cuanto juzga, es Ley; en cuanto enseña, Verbo; en cuanto , salva, Gracia; en cuanto que engendra, Padre; en cuanto que es engendrado, Hijo; en cuanto que sufre, oveja sacrificial; en cuanto que es sepultado, Hombre; en cuanto que resucita, Dios. Este es Jesucristo, a quien sea dada la gloria por los siglos de los siglos

Melintón de Sardes, Homilía sobre la Pasión, 8-10 Patrología I, Johannes Quasten (BAC 206), pág. 240

Teófilo de Antioquía (siglo II)

Así como Tertuliano sería el primero en utilizar el vocablo latino Trinitas, San Teófilo sería el primero en utilizar la palabra Τριας (trinitas) para expresar la unión de las tres Divinas Personas en Dios.

 

“Los tres días que preceden a la creación de los luminares son símbolo de la Trinidad, de Dios, de su Verbo y de su Sabiduría”.

Teófilo de Antioquia, Ad Autolycum, II,15 Patrología I, Johannes Quasten (BAC 206), pág. 236

 

 

Tertuliano (160 – 220 d.C.)

..Para la misma iglesia es, propiamente y principalmente, el Espíritu mismo, en el cual es la Trinidad de Una Divinidad – Padre, Hijo y Espíritu Santo

Tertuliano, Sobre la modestia, 21 http://www.newadvent.org/fathers/0407.htm

 

Sin embargo, como hemos hecho de hecho siempre (y más especialmente desde que hemos sido mejor instruidos por el paráclito, que conduce a los hombre hacia toda la verdad), creemos que hay un solo Dios, pero bajo la siguiente dispensación, o οἰκονομία, como es llamado, que este único Dios tiene también un Hijo, Su Palabra, que procede de Él mismo, por quien todas las cosas fueron hechas, y sin el cual nada fue hecho. Creemos que Él ha sido enviado por el Padre a la Virgen, y ha nacido de ella – siendo Dios y Hombre, el Hijo del Hombre y el Hijo de Dios, y ha sido llamado Jesucristo; creemos que ha sufrido, muerto, herido, de acuerdo a las Escrituras, y, después ha resucitado por el Padre y llevado al cielo, para sentarse a la derecha del Padre, y él vendrá a juzgar a vivos y muertos, quien envió también desde el cielo del Padre, de acuerdo con su promesa, al Espíritu Santo, el Paráclito, el santificador de la fe de aquellos que creen en el Padre, y en el Hijo y en el Espíritu Santo. Esta es la regla de fe que ha venido hasta nosotros desde el principio del evangelio, incluso antes de todas las viejas herejías”

Tertuliano, Contra Práxeas, 2 http://www.newadvent.org/fathers/0317.htm

 

Más adelante en el mismo capítulo escribe:

“…La herejía, la cual supone por sí misma poseer la verdad pura, pensando que no se puede creer que Un Solo Dios en ninguna otra vía que diciendo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son la misma PersonaComo si en esta vía también uno no fueran Todos, en la que Todos son de Uno, por unidad de substancia; mientras el misterio de la dispensación es todavía guardado, el cual distribuye la Unidad en la Trinidad colocando en sus orden las tres Personas – El Padre, el hijo y el Espíritu Santo: tres, sin embargo no en condición, sino en grado, no en sustancia, sino en forma, no en poder, sino en aspecto

 

 

 

La próxima vez que alguna secta toque a su puerta diciendo que la doctrina de la Santísima Trinidad es un “invento” del Concilio de Nicea o que la inventó Constantino en el año 325 d.C., dígale que se instruya y que aprenda un poco más de la verdadera Iglesia Cristiana y de como el Espíritu Santo la ha guiado hasta la verdad de Dios Trino y Uno.

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