Los testigos

Esta denominación fue fundada por Charles Taze Russell, quien en la década de 1870 creó el grupo de los Estudiantes de la Biblia. Con este grupo estableció el segundo regreso de Jesucristo para el año de 1874.

El año de 1874 pasó, y nada de lo pronosticado por los “Estudiantes de la Biblia” ocurrió. Así empezaron desde sus inicios en una larga tradición de predicciones fallidas del fin del mundo. ¿Cómo salirle del paso a la decepción por el fallo del cumplimiento de la profecía? Fácil, Russell dijo que cuando Jesús resucitó ya no tenía un cuerpo físico sino uno espiritual y que por lo tanto la segunda venida era “invisible“.

En 1884, Russell fundó la Sociedad Watchtower (Atalaya) que se convirtió en la corporación legal que servía a los Estudiantes de la Biblia. Para el año de 1890 los seguidores de Russell eran 400 (Le fue muy bien para haber inaugurado su movimiento con una profecía fallida) y pronto estableció la doctrina del Armagedón, que no es más que la gran batalla del bien contra el mal, el fin del mundo y el establecimiento del reino de Dios. Nuevamente Russell se apresura a ponerle fecha al fin del mundo, esta vez para 1914.

1914 vino y se fue y no pasó nada. Cero cumplidas y van dos. Como la profecía fracasó, la sociedad Watchtower decidió transferir todas las doctrinas sobre 1874 a 1914; esto es, la venida “invisible” de Cristo habría ocurrido realmente en 1914. Poco después Joseph Franklin Rutherford se convirtió en presidente de la organización y les dio su nombre actual: Testigos de Jehová.

Basándose en los escritos de la sociedad, los Testigos de Jehová esperaron el momento crucial en el año 1918. Otra vez, no pasó nada. Cero cumplidas y van tres. Al no ocurrir nada, Rutherford tampoco resistió la tentación de fijar fechas para el Armagedón: primero 1925, año en el cual no ocurrió nada importante, excepto que tres cuartos de los Testigos decidieron abandonar la secta, cansados de las profecías fallidas: cero y van cuatro. Ante esta cuarta profecía fallida intentaron otra fecha; señalaron vagamente la década de 1940. Como para 1945 había llegado el final de la segunda guerra mundial, y no había pasado el fin del mundo, volvieron a mover la profecía. ¡Cero cumplidas y van cinco!

Cabe anotar que Joseph Franklin Rutherford escribió el libro “Millones que ahora viven no morirán jamás” en el que predicaba el fin para 1925 y con tal fin, mandó a construir una hermosa mansión a la que llamó Beth Sarim (Casa de los príncipes), porque según su profecía, en 1925 resucitarían Abraham, Isaac y Jacob y se mudarían a la casa que les construyeron los hermanos Testigos de Jehová. ¿Conmovedor verdad? No importa la abundancia de gente sin hogar en el tercer mundo; ellos tenían que construir esa hermosa mansión para los muertos. A fin de cuentas, ¿No eran los grandes profetas resucitados quienes la usarían?… En realidad, parece que a los profetas no les gustó mucho la casa… ni siquiera los visitaron, y quien terminó viviendo en Beth Sarim fue… ¿Se arriesga a adivinar? Claro, Rutherford.

Luego de Rutherford vino Nathan Homer Knorr y a este le sucedió Fred Franz, quien escribió en 1966 el libro: “Vida eterna en la libertad de los Hijos de Dios“, el cual fijaba el fin del mundo para 1975. Ahora la razón era que en 1975 se cumplían los 6 mil años de la creación del hombre y eso significaba el fin del mundo. En “Life Everlasting in Freedom of the Sons of God“, página 29 y 30 se lee lo siguiente: “Los seis mil años de la creación del hombre terminarían en 1975, y el séptimo período de la historia humana comenzaría en el otoño de 1955 DC… Y no habría de ser un asunto meramente accidental, sino que estaría de acuerdo al propósito amoroso de Jehová Dios para el reino de Jesucristo, el señor del sábado, que habría de suceder en forma paralela con el séptimo milenio de la existencia humana”

Después de este chasco un millón de fieles abandonaron el movimiento. Cero cumplidas y van seis.

En 1980, la Sociedad Watchtower sugirió que los Testigos y el cuerpo editorial estuvieron muy entusiastas acerca de la “posibilidad” del Armagedón en 1975. Este intento de recuperar los disidentes fue un completo fracaso. Lo único que hicieron fue echarles el agua sucia a los fieles por un error del cuerpo gobernante de la Watchtower.

Y aunque nada igual de escandaloso volvió a ocurrir desde entonces, hubo una última profecía fallida que suele pasar sin notar por parte de los lectores de la literatura que distribuye la Watchtower. Para entender esta profecía se debe comprender la imagen que tiene un Testigo de Jehová del cuerpo gobernante. Para ellos, la Sociedad Watchtower es el “siervo fiel y discreto” de un pasaje de la Biblia, Mateo 24, 45ss. Para ellos, en estos “tiempos finales“, lo que imprima la Watchtower en su literatura es tan infalible como lo es el Papa para los Católicos.

¿Cuál es entonces la última profecía fracasada de la Watchtower? La revista “¡Despertad!” es la publicación con la cual comienzan el proceso de adoctrinamiento. Tiene el aspecto de ser una revista de temas variados y de interés. En su recuadro de justificación, en la página cuatro de todas las revistas anteriores a Agosto de 1995 decía lo siguiente:

Por qué se publica ¡Despertad! ¡Despertad! es informativa para toda la familia. Muestra cómo hacer frente a los problemas de nuestro tiempo, presenta noticias de actualidad, habla acerca de las gentes de otros lugares, analiza temas de religión y ciencia. Pero va más allá. Sondea su trasfondo e indica cuál es el verdadero significado de los acontecimientos actuales, aunque siempre mantiene una postura neutral en lo que respecta a la política y no favorece a unas razas sobre otras. Más importante aún: esta revista promueve la confianza en la promesa del Creador de establecer un nuevo mundo pacífico y seguro antes de que desaparezca la generación que vio los acontecimientos de 1914.

Ahí, la Watchtower volvió a cometer el error de profetizar: Habló en nombre del Creador y puso fecha límite de cumplimiento. La noción bíblica de “generación” que utilizan los Testigos ha variado mucho a lo largo del tiempo: desde unos 30 años hasta unos 80, para poder dar tiempo de que se cumplan sus falsas profecías. En la época en que se escribía esto, los Testigos mantenían que una “generación” bíblica era de 80 años, así que el nuevo mundo pacífico debería haber llegado en 1994.

Claro, llevamos 18 años desde eso, y el mundo sigue igual de violento. La profecía falló. ¿Cuál fue la reacción del cuerpo dirigente de la Watchtower Society? Consistió en “retirar” la profecía de forma “fiel y discreta“:

Por qué se publica ¡Despertad! ¡Despertad! es informativa para toda la familia. Muestra cómo hacer frente a los problemas de nuestro tiempo, presenta noticias de actualidad, habla acerca de las gentes de otros lugares, analiza temas de religión y ciencia. Pero va más allá. Sondea el trasfondo de los acontecimientos actuales e indica cuál es su verdadero significado, aunque siempre mantiene una postura neutral en lo que respecta a la política y no favorece a unas razas sobre otras. Más importante aún: esta revista fomenta confianza en la promesa del Creador de establecer un nuevo mundo pacífico y seguro que pronto reemplazará al sistema de cosas actual caracterizado por la maldad y la rebelión.

En otras palabras, le quitaron el límite de tiempo: “pronto” puede ser mil años. Así llegamos al marcador final (¿por ahora?): Cero cumplidas y fueron siete.

Podemos afirmar que los Testigos de Jehová son los campeones mundiales en fracasar al profetizar el fin del mundo y uno de los más fieros estandartes del terrible fundamentalismo bíblico.

Entonces puede una organización que ha profetizado tanto y ninguna profecía se ha cumplido hablar en nombre de Dios y ser su representante en la tierra?

Saque sus propias conclusiones.

Recopilación de diferentes sitios de internet de ex testigos de jehová.


Anuncios