Antes de desarrollar el tema, haremos unas citas de las Sagradas Escrituras. Veamos:

Sal 2,6-9 Yo soy quien ha consagrado a mi rey en Sión, mi monte santo.
Voy a comunicar el decreto del Señor: Él me ha dicho: “Tú eres hijo mío,
yo te he engendrado hoy.
Pídeme y serán tu herencia las naciones, tu propiedad, los confines de la tierra.

Estas palabras de los Salmos las encontramos en todas las Biblias de denominación cristiana (léase católicas, protestantes, evangélicas) excepto en una (adivinen cual), en la que se ha sustituido el “…yo te he engendrado hoy…” por la frase “…yo he llegado a ser tu padre…” (Hmm). Después de cotejar las traducciones más utilizadas en el ámbito cristiano, entiéndase Reina Valera, De Jerusalén, Latinoamérica, Dios Habla Hoy, El Libro del Pueblo de Dios, y esta biblia me surge la siguiente pregunta: ¿Todas las demás traducciones están equivocadas, o esta traducción en especial ha sido tergiversada?

Veamos otra cita:

Hch 13,32-33 Nosotros mismos les traemos ahora la promesa que Dios hizo a nuestros padres, y que cumplió para nosotros, sus hijos, al resucitar a Jesús, como está escrito en el Salmo: Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy.

Acá en Hechos vemos que se hace referencia al Salmo 2 donde ya se prefiguraba a Jesucristo. Pues bien, comparando nuevamente con todas las Biblias mencionadas anteriormente, me encuentro con el mismo dilema, es decir casi todas dicen lo mismo con respecto al párrafo “…yo te he engendrado hoy…”, pero en una de ellas (vuelvan a adivinar cuál), se ha cambiado de nuevo por “…yo he llegado a ser tu padre…”. Es decir, será posible que todos los teólogos, cristólogos, exégetas y traductores estén equivocados con respecto a la traducción y transliteración de la palabra y sólo unos pocos tengan la verdad?

Si leemos atentamente el Antiguo Testamento, podemos observar que todas las profecías se refieren a Cristo. Es decir, Cristo es la única persona de la cual se escribe su biografía antes de que el viniera al mundo.
Si repasamos los hechos de la vida de Jesús en la tierra, vemos que para poder realizarlos, fue necesario que Cristo tuviera los mismos atributos de Dios, es decir que Jesús es Dios. Veamos que encontramos en la Biblia al respecto:

– Es Eterno:
Jua 1,1-2 En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba ante Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba ante Dios en el principio.

Sabemos que Jesús es el Verbo o Palabra de Dios. Si leemos atentamente estos versículos podemos deducir que “el Verbo”, es decir, Jesús ya estaba en el principio de la creación. “…y el Verbo estaba ante Dios, y el Verbo era Dios” (No dice “…y el Verbo era como un dios…” como figura en otras partes). Bien, creo que no hace falta ser teólogo, lingüista o exégeta para entender a la perfección estas palabras. Al decirnos la Biblia que el Verbo era en el principio vemos que “El Verbo” no puede haber sido creado, puesto que ya existía antes de la creación y estaba ante Dios en el principio, y si seguimos leyendo el Evangelio de Juan vemos que todas las cosas se hicieron por obra del Verbo.

Pregunto: ¿Cómo puede algo creado (El Verbo) tener los mismos poderes de Dios para crear sino es a la vez Dios? Muchos dirán que si fue engendrado no era, y que no existía antes de ser engendrado, y para aquellos que dicen que Jesucristo, por su nacimiento temporal, no ha existido siempre, el Espíritu Santo pone en boca del evangelista: “En el principio era el Verbo”. Y después, para que oyendo que “en el principio era el Verbo”, no se dedujese que el Verbo era ingénito, es decir no engendrado, dice en seguida para combatir este error: “Y el Verbo era con Dios”.

Jua 8,58 Contestó Jesús: “En verdad les digo que antes que Abrahán existiera, Yo Soy.

En una biblia se ha cambiado la frase “… Yo Soy…” por la frase “yo he sido”. Si alguna vez hemos leído la Biblia sabemos que la frase “Yo Soy” es el Nombre de Dios. Claramente observamos que el mismo Jesús se aplica a sí mismo el Nombre de Dios. Además con la frase “Yo Soy” nos da la idea de eternidad, que es coetáneo (misma edad) con Dios. Vemos además que no dice “… antes que Abrahán existiera, yo fui hecho…”, sino que dice: “Yo Soy”

Jua 17,5 Ahora, Padre, dame junto a ti la misma Gloria que tenía a tu lado antes que comenzara el mundo.

La frase enfatiza su estado de preexistencia divina, así como su unión con el Padre desde la eternidad.

Col 1,17 El existía antes que todos, y todo se mantiene en él.

En esta carta de Pablo vemos que dice claramente que “El existía antes que todos…”, no dice “El fue creado antes que todos…”

– Conoce todas las cosas:

Jua 2,23-25 Jesús se quedó en Jerusalén durante la fiesta de la Pascua, y muchos creyeron en él al ver las señales milagrosas que hacía. Pero Jesús no se fiaba de ellos, pues los conocía a todos y no necesitaba pruebas sobre nadie, porque él conocía lo que había en la persona.

Jesús al no ser criatura sabe lo que hay dentro de cada persona, algo que ni los ángeles pueden saber, sino Dios.

Jua 6,64 Pero hay entre ustedes algunos que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién lo iba a entregar.

Jesús nos manifiesta con estas palabras que lo conocía todo antes de la creación, lo cual es propio únicamente de Dios.

– Es todopoderoso:
Mat 28,18 Jesús se acercó y les habló así: “Me ha sido dada toda autoridad en el Cielo y en la tierra.

Sólo Dios puede tener el poder tanto en el Cielo como en la tierra. Ninguna de sus criaturas celestiales tiene ese poder, por cuanto, Jesús no puede ser una criatura, sino que comparte la misma naturaleza que Aquel que lo engendró, es decir, Dios.

Mar 4,39 El [Jesús] entonces se despertó. Se encaró con el viento y dijo al mar: “Cállate, cálmate. El viento se apaciguó y siguió una gran calma.

Veamos qué más podemos encontrar en la Biblia acerca de que Jesús no fue creado, sino que fue engendrado.

Jua 10,30 Yo y el Padre somos una sola cosa.

1Jua 5,20 Sabemos también que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al que es Verdadero. Nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo; ahí tienen el Dios verdadero y la Vida eterna.

Heb 1,4-6 Ahora, pues, él está tanto más por encima de los ángeles cuanto más excelente es el Nombre que recibió. En efecto, ¿a qué ángel le dijo Dios jamás: Tú eres mi Hijo, yo te he dado la vida hoy? ¿Y de qué ángel dijo Dios: Yo seré para él un Padre y él será para mí un Hijo? Al introducir al Primogénito en el mundo, dice: Que lo adoren todos los ángeles de Dios.

Conclusión:

Es Dios mismo quien nos dice en el Salmo 2 que El ha engendrado a Jesús, palabra que se verifica en Hch 13,33 y que se ratifica escrita de otra manera en Heb 1,5.
Jesucristo no es una cosa creada, ya que ninguna de las criaturas comparte los mismos atributos que Dios posee: Eterno, Omnisciente y Todopoderoso. Su eternidad la comprobamos en Jn 1,1-2 viendo que Jesús estaba en el principio con Dios. Su conocimiento de todas las cosas lo vemos en Jn 2,25 ya que Jesús conocía lo que había en cada persona. Es Todopoderoso ya que todas las cosas fueron hechas por medio de Él y en Él, teniendo la capacidad de calmar el viento y el mar con la palabra.
Jesús nos dice que Él comparte la misma naturaleza que Dios Jn 10,30, es decir que Dios y Jesús son una misma cosa, una misma substancia, lo que sólo se consigue si una ha salido de la otra, es decir que Dios engendra a su Hijo Unigénito, que a la vez es coetáneo con Dios.
Para culminar, diremos que a ninguna otra criatura se le ha concedido el privilegio de sentarse a la derecha del Padre, privilegio que sólo se le puede conceder a un igual, es decir, que sólo el Hijo se puede sentar a la derecha del Padre, solo Dios se puede sentar a la derecha de Dios. Jesús no puede ser una criatura como los ángeles ya que a ningún ángel Dios le dijo: “…Tú eres mi hijo…” (Heb 1,5) y a ninguna otra criatura Dios le permitió que fuera adorada por los ángeles (Heb 1,6) o por alguna otra de sus criaturas (“Yo Soy Yavé tu Dios y a nadie más servirás”).

Anuncios