ERAN IDOLATRAS LOS PRIMEROS CRISTIANOS?

Esta pregunta surge a partir de que hoy muchas denominaciones no católicas critican el uso y veneración de las reliquias religiosas.

Hay quienes afirman que eso no está bien y que es contraria a las enseñanzas de la Biblia.

Pero la Iglesia no propone el uso y veneración de reliquias porque sí, seguramente se basa en la Biblia para poder determinar que está permitido y que no, más teniendo en cuenta que Cristo le otorgó poder a su Iglesia de atar y desatar en la tierra; es decir, le dio potestad para determinar qué es lo que está bien o que es lo que está mal en materia de fe.

Pero veamos primero que son las reliquias y que uso tienen dentro de la Iglesia.

Reliquia: Un objeto asociado a un santo (o con una persona considerada santa pero aún no canonizada).

Este objeto puede ser parte de la ropa que usó, un crucifijo, la Biblia y objetos que haya tocado.

A todo esto la Iglesia debe determinar si dichas reliquias son verdaderas y merecedoras de veneración.

Existen normas que regularicen el uso y veneración de las reliquias religiosas?

Sí. La ley canónica Nº 1190 establece que:

–          Está terminantemente prohibido vender reliquias sagradas

–          Las reliquias insignes así como aquellas otras que gozan de gran veneración del pueblo no pueden en modo alguno enajenarse válidamente o trasladarse a perpetuidad sin licencia de la Sede Apostólica.

Ahora bien. Teniendo una idea aproximada de lo que es una reliquia, volvemos sobre la pregunta inicial.

Es Bíblico el uso y veneración de las reliquias religiosas?

Veamos los antecedentes que encontramos en la Biblia. Los mismos se pueden encontrar incluso en pasajes del A.T.

2Re 2,12-15 Elíseo miraba y clamaba: “¡Padre mío! ¡Carro de Israel y auriga suyo!” Y no le vio más, y, cogiendo sus vestidos, los rasgó en dos trozos,  (13)  y cogió el manto de Elías, que éste había dejado caer. Volvióse después, y, parándose a la orilla del Jordán,  (14)  tomo el manto que Elías había dejado caer, golpeó con él las aguas, diciendo: “¿Dónde está ahora Yahvé, el Dios de Elías?” Y en cuanto golpeó las aguas, se partieron éstas de un lado y de otro y pasó Elíseo. (15) Los hijos de los profetas que había en Jericó frente por frente, habiéndole visto, dijeron: “El espíritu de Elías reposa sobre Elíseo.” Y le salieron al encuentro y se prosternaron ante él rostro a tierra,

Eliseo toma el manto que usaba Elías y lo utiliza para realizar milagros.

2Re 13:21 y sucedió que, mientras estaban unos sepultando a un muerto, vieron de pronto venir una de estas tropas, y arrojaron al muerto en el sepulcro de Elíseo y se fueron; y en cuanto el muerto llegó a tocar los huesos de Elíseo, resucitó y se puso en pie.”

Un muerto al caer sobre los huesos de Eliseo, recobra la vida.

Vemos que esos hechos se sucedieron en el A.T. y nosotros somos cristianos, por lo que probablemente no deberíamos valernos de estos versículos para establecer una doctrina sobre las reliquias.

Pero veamos que nos cuenta Jesús y los Apóstoles en el N.T.

Sin duda el primer caso que nos viene a la mente es el de la mujer que sufría hemorragias, quien pensaba que con solo tocar el fleco del manto de Jesús, ella quedaría sana.

Veamos la Biblia:

Mc 5,27-29  como hubiese oído lo que se decía de Jesús, vino entre la muchedumbre por detrás y tocó su vestido;”  (28)  pues se decía: Si tocare siquiera su vestido, seré sana.  (29)  Al punto se secó la fuente de la sangre, y sintió en su cuerpo que estaba curada de su mal.

Mar 6,56  Adondequiera que [Jesús] llegaba, en las aldeas, o en las ciudades, o en las alquerías, colocaban a los enfermos en las plazas y le rogaban que les permitiera tocar siquiera la orla de su vestido; y cuantos le tocaban quedaban sanos.”

 

Mat 14,36  y le suplicaban que les dejase tocar siquiera la orla de su vestido, y todos los que le tocaban quedaban sanos.

Bien podemos alegar que al tratarse de las ropas que Jesús estaba usando, por eso se producían los milagros.

Pero veamos que sucede más adelante.

Hch 19:11-12  Obraba Dios por mano de Pablo milagros extraordinarios,  (12)  de suerte que hasta los pañuelos y delantales que habían tocado su cuerpo, aplicados a los enfermos, hacían desaparecer de ellos las enfermedades y salir a los espíritus malignos.

Sin duda este es el versículo más significativo sobre el uso de reliquias.

Vemos que los primeros cristianos utilizaban la indumentaria que s. Pablo había usado o tocado y los aplicaban a los enfermos y estos quedaban sanados.

Incluso la misma sombra de Pedro producía milagros.

Que podemos decir entonces de estos objetos que las personas usaban para curar a sus enfermos? Pues que Dios se vale de esos objetos como instrumentos para obrar milagros.

Pero, es el objeto en sí quien realiza el milagro, es la persona a quien perteneció ese objeto quien realiza el milagro?

La Iglesia enseña que es Dios quien obra en base a la fe de la persona y se vale de cualquier cosa para realizar su obra. Recordemos el bastón o cayado de Moisés, la serpiente de bronce, etc.

Que debemos tener en cuenta sobre las reliquias?

1- No Creer que las reliquias tienen poder por sí mismas. Esto sería magia y superstición. Nuestra atención al venerarlas está en el santo a quien pertenecieron.

2- Exagerar la importancia de las reliquias en la Iglesia. Las reliquias pueden ser una ayuda a la fe pero no son parte central de ella.

3- Despreciarlas o dudar que Dios pueda utilizar sus instrumentos escogidos para hacer milagros según sus designios.  Ejemplo: ¿Acaso necesitaba Dios darle una vara a Moisés para hacer milagros? No. Dios no necesita ni de la vara ni de Moisés, pero Dios sí ha querido valerse de ambos.

4- Comerciar con reliquias, falsificarlas, explotar a los ingenuos. Sin duda se han cometido excesos de este tipo. San Agustín (+430) denunció a impostores vestidos como monjes que vendían reliquias falsas. El Papa San Gregorio (+604) prohibió la venta de reliquias y la perturbación de tumbas en las catacumbas.

Los protestantes, en vez de rechazar los abusos que se cometieron con las reliquias en la edad media, rechazaron las reliquias en general a pesar de que la Biblia habla sobre las mismas y que en ningún momento se condena su uso.

En resumen:

Es contrario a la Biblia el uso y veneración de reliquias religiosas? La respuesta es un contundente NO. Si hoy hay quienes consideran a las reliquias como una práctica idólatra, entonces deberán declarar que los primeros cristianos también cometieron idolatría.

Fuentes:

Biblia Nacar-Colunga

K. Rahner (ed.),  Sacramentum Mundi. Enciclopedia Teológica, Herder, Barcelona 1972

Gran Enciclopedia Rialp, Ediciones Rialp, Madrid 1991

http://www.corazones.org

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