maríaSon muchas las confesiones de fe que hoy en día se niegan a dar la importancia que tiene la Virgen María en el Plan de Salvación de Dios. Inclusive muchos católicos disidentes, poco interesados, mal informados o influenciados por doctrinas erróneas y trabajos tendenciosos y poco objetivos, se niegan a reconocer las doctrinas y enseñanzas sobre la Virgen.

Pero creo que sería interesante saber que pensaban y que creían los “padres de la reforma” acerca de la veneración y la doctrina sobre la Virgen María.

Martín Lutero, Auslegung des Magnificat, 1522: LW 7,572

Las grandes cosas que Dios ha realizado en María se reducen a ser la Madre de Dios. Con esto le han sido concedidos muchísimos otros bienes, que nadie podrá nunca comprender. De ahí se deriva todo su honor, toda su bienaventuranza y que ella sea en medio de toda la raza humana una persona del todo singular e incomparable. Ella ha tenido con el Padre celeste un niño, y un niño tal…Se comprende todo su honor, cuando se la llama Madre de Dios. Nadie puede decir otra cosa mayor de ella, aunque uno tuviera tantas lenguas como follaje tiene la hierba, como estrellas el cielo o arena las playas. Hay que meditar en el corazón lo que significa ser Madre de Dios”.

 

Así se refería Martín Lutero sobre el dogma de la virginidad perpetua de la Virgen:

Martín Lutero, 28 Dezember 1544: LW 49,646

“Y ningún hombre, ni siquiera el demonio, tiene que saber cómo puede suceder que una mujer virgen quede encinta sin varón. Pues porque ahí estarán las tres divinas Personas. La obra ha de ser realizada por las tres, aunque esa actuación acabe únicamente en la persona del Hijo”

Martín Lutero, 1537/1538: LW 46,723

En textos como Juan 2,12; 7,2; Mateo 12,46; Hechos 1,14 uno se preocupa y pregunta cómo el Señor Jesús pudo tener hermanos, dado que él era el hijo único de María, y la virgen María no fue madre de ningún otro hijo. Entonces algunos responden que eran hijos de un matrimonio precedente de José, antes de estar con María; éstos fueron llamados después “hermanos de Cristo”; otros dicen que José tuvo junto con María otra mujer, tal como estaba permitido entre los judíos…Yo creo que “hermanos” aquí significa “primos”, dado que los judíos y la Sagrada Escritura llamaban a todos los primos “hermanos”

Martín Lutero, Tischrede n.4435 Ergänzungen, 1539: LW 48,579

María permaneció virgen, pues tras sentirse madre del Hijo de Dios, no deseó ser madre de otro hombre, sino permanecer en esta gracia”

Luther’s Works, eds. Jaroslav Pelikan (vols. 1-30) & Helmut T. Lehmann (vols. 31-55), St. Louis: Concordia Pub. House (vols. 1-30); Philadelphia: Fortress Press (vols. 31-55), 1955, v.22:23 / Sermons on John, chaps. 1-4 (1539)

“Cristo…fue el único Hijo de María, y la Virgen María no tuvo otros hijos aparte de Él… Me inclino a aceptar a quienes declaran que los “hermanos” realmente significan “primos” aquí ya que el escritor sagrado y los judíos en general siempre llamaban hermanos a los primos.”

Pelikan, ibid., v.22:214-15 / Sermons on John, chaps. 1-4 (1539)

 

“Una nueva mentira acerca de mí está circulando. De acuerdo a ella se supone que yo he predicado y escrito que María, la Madre de Dios, no fue virgen antes o después del nacimiento de Cristo…”

Pelikan, ibid.,v.45:199 / That Jesus Christ was Born a Jew (1523)

“La Escritura no dice o indica que ella haya perdido su virginidad luego…

Cuando Mateo (1,25) dice que José no conocía carnalmente a María hasta que ella dio a luz a su hijo, no dice seguidamente que la haya conocido luego; al contrario, significa que nunca la conoció…Esta charlatanería…es injustificada…el nunca tomó en cuenta ni prestó atención ya sea a la Escritura o al idioma común.”

Pelikan, ibid.,v.45:206,212-3 / That Jesus Christ was Born a Jew (1523)

El editor Jaroslav Pelikan (luterano) agrega:

“Lutero… ni siquiera consideró la posibilidad de que María pudiera tener otros hijos además de Jesús. Esto es consistente con la aceptación durante toda su vida de la idea de la virginidad perpetua de María”

Juan Calvino

“Helvidius mostró excesiva ignorancia al concluir que María debe haber tenido muchos hijos porque el término “hermanos” de Cristo es mencionado varias veces”

Harmony of Matthew, Mark & Luke, sec. 39 (Geneva, 1562), vol. 2 / From Calvin’s Commentaries, tr. William Pringle, Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1949, p.215; on Matthew 13:55

“Con la palabra “hermanos” los hebreos incluyen a todos los primos y a otros familiares, cualquiera sea el grado de afinidad.”

Pringle, ibid., vol. I, p. 283 / Commentary on John, (7:3)

Juan Calvino. JCO 45,70; cf. JCO 46,271-272

“A partir de Mateo 1,25, Elvidio creó mucha confusión en la Iglesia, porque de él dedujo que María había permanecido virgen únicamente hasta el primer nacimiento y después tuvo otros hijos con su marido. La perpetua virginidad de María fue defendida vigorosamente por Jerónimo. Es suficiente decir que es insensato y falso deducir de estas palabras qué sucedió después del nacimiento de Cristo. Es llamado el primogénito no por otra razón sino para que sepamos que él nació de la Virgen. En este texto se niega que José hubiera tenido concurso marital con María antes de nacer el niño; todo está limitado a este tiempo. Pero nada se dice de lo que sucedió después”.

  

Juan Calvino. JCO 45,426

“¿No es este el hijo del carpintero? (Mateo 13,55) Por designio admirable de Dios vivió Cristo hasta los treinta años en lo oculto de la casa de sus padres. Esto fue extraña e injustamente motivo de tropiezo para que la gente de Nazaret, en lugar de conocerlo con temor como enviado del cielo. ¡Si hubieran descubierto que era Dios el que actuaba en Cristo! Pero intencionalmente ellos pensaban en José, en María y en todos los parientes y sus relaciones entre ellos, para ocultar la luz que se manifestaba. Como “hermanos” eran designados –según la costumbre judía- sobre todo los parientes de sangre. Pero de ello dedujo ignorantemente Elvidio que María había tenido más hijos, porque alguna vez habla de “hermanos de Cristo”

 

Zwinglio

En ‘Fidei expositio,’ el último panfleto de su puño y letra hay una especial insistencia en la virginidad perpetua de María

“Nunca he pensado, ni mucho menos enseñado o declarado públicamente, nada concerniente al sujeto de la siempre Virgen María, Madre de nuestra salvación, que pudiera ser irrespetuoso, impío, inmerecido o malo…creo con todo mi corazón, acorde a la palabra del Santo Evangelio que esta virgen pura que trajo para nosotros al Hijo de Dios permaneció en el parto y después de éste, virgen pura y sin mancilla por la eternidad.”

H. Zwingli, Eine Predigt von der reinen Gottesgebärerin María: ZSW 1,391-392

“Cuando se cumplió el tiempo designado por Dios, envió a su mensajero Gabriel a la joven María (Magd María), que estaba desposada con el piadoso José. La sabiduría divina se muestra en que el desposorio con José no pretendía establecer una relación matrimonial entre ellos en orden a engendrar hijos, sino para que la hija María, después de encontrarse encinta, no fuera apedreada según la ley judía, que estaba establecida para quienes concebían sin marido. El que José apareciera como esposo, la protegía de la ley. También se desposó con él para que ella y el niño encontraran en él un protector y cuidador

 

Explícitamente declara que es virgen, antes, en y después del parto:

H. Zwingli, Eine Predigt von der reinen Gottesgebärerin María: ZSW 1,392-393

“Hay que considerar aquí el honor que el evangelista Lucas y también Mateo le tributan por su elevada pureza; ella es joven pura e intacta antes del parto, en el parto y después del parto, es decir, siempre. Entre los hombres es imposible que una madre sea al mismo tiempo virgen; para Dios todo es posible, porque todas las criaturas obedecen a su voz”

Heinrich Bullinger

“Bullinger (d. 1575)…defiende la virginidad perpetua de María… y arremete contra los falsos cristianos que la defraudaron o faltaron en darle merecida alabanza: “en María todo es extraordinario y todo más glorioso como brotado de la pura fe y ferviente amor hacia Dios. “Ella es” la más única y noble miembro de la comunidad cristiana.

“La Virgen María…totalmente santificada por la gracia y la sangre de su único Hijo y abundantemente enriquecida con el don del Espíritu Santo y preferida sobre todo…ahora vive feliz con Cristo en el cielo y es llamada -y permanece siempre- Virgen y Madre de Dios””

In Hilda Graef, Mary: A history of Doctrine and Devotion, combined ed. of vols. 1 & 2, London: Sheed & Ward, 1965, vol.2, pp.14-5

Como podemos ver el pensamiento y las creencias de los impulsores de la Reforma distan mucho de lo que hoy predican muchos protestantes, evangélicos, testigos de Jehová y católicos disidentes. No se pretende con este post atacar o desvirtuar a estos reformadores, sino más bien resaltar el pensamiento de quienes son, para muchos, referentes y ejemplos a seguir en materia de teología, biblia y dogmas.

Porqué cambiaron tanto los pensamientos con el tiempo, solo Dios lo puede saber. Quizás es un intento por diferenciarse de la Iglesia Católica, una forma de atacar su magisterio o un esfuerzo por hacer parecer su religión mejor y más apegada a las escrituras que el catolicismo.

Así mismo, se ha llegado a decir que la Iglesia Católica idolatra a la Virgen, que la considera una “diosa”, que ha puesto a la Virgen por encima de Cristo y de Dios mismo. Nada más distante de la realidad. La Iglesia Católica ve a la Virgen María como Madre de todos los creyentes y como medio para llegar a Cristo, cosa que el mismo Lutero pensaba y predicaba:

Es consuelo y sobreabundante bondad de Dios que el hombre pueda exultar en semejante tesoro: María es su verdadera Madre… (Sermón, Navidad, 1522)

 

María es la Madre de Jesús y Madre de todos nosotros aunque Cristo solamente fue quien reposó en su regazo… Si Él es nuestro, debiéramos estar en su lugar; ya que donde Él está debemos estar también nosotros y todo lo que Él tiene debe ser nuestro, y su madre es también nuestra madre. (Sermón, Navidad, 1529).

 

Para finalizar quisiera apelar una vez más a las palabras de Martín Lutero quien tenía una profunda devoción hacia la virgen, y quien creo yo, escribió uno de los mejores tratados de ella:

“Cada uno tendría que honrar a María tal como ella misma lo expresó en el Magnificat. Ella alabó a Dios por sus obras. ¿Cómo podremos entonces nosotros alabarla? El verdadero homenaje de María es en honor de Dios, la alabanza de la Gracia de Dios…María nada es por su propio mérito, sino por el mérito de Cristo…María no desea que vayamos a ella sino a través de ella hacia Dios.” (Explicación del Magnificat [Lc 1:46-55], 1521)

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